El dolor aplastante en el pecho, la maldita ironia de la vida, el sufrimiento eterno... ¡ya basta!. no se puede luchar contra las leyes de la naturaleza, ni siquiera contra las supuestas leyes impuestas por esa criatura que dicen que es superior ese conocido como "dios"... ¿que hacer ahora?, ¿luchar...? ¿intentar resistir?, ¿salir de esta infernal opcion a la que acusan de un amor verdadero?... NO ya... ¿para que?... la resignacion... ¡Resignación! Qué triste palabra y sin embargo es el único refugio que me queda...
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