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miércoles, 28 de diciembre de 2011

No queda nada mas

Soy un viejo soñador, un triste participante de esta odiosa guerra que es la razón, lucho para intentar superar mis limitaciones sentimentales que, con el paso de los años he sufrido y que, lamentablemente (o puede que agracaidamente) me han convertido en lo que he llago a ser una roca en alguien que, no llegara a necesitar a nadie y que, con el tiempo, sera una isla.

Los años han pasado y sigo solo... no tengo a nadie, he descendido al fondo del lago, he jugado con las rocas y el barro que formaban su espeso suelo y he conseguido salir impune. la vida me ha transformado en un ser que no se reconoce en el espejo, en un ser oscuro y tenebroso, el alguien que ha perdido su verdadero yo...

-¿te arrepientes de algo?
-de todo
-de que...
-de esos mil te quiero, de esos abrazos bajo la lluvia mientras la tenue luz de la luna recorría sus preciosos ojos, de ese modo tan idiota mio de quererla incluso cuando ella me odio, de ese modo tan anormal de tener la esperanza de poder hacer que un día, no se como, pensara en mi... de hacer que aquella preciosa chica de aquella lejana ciudad, dejara su mente en blanco y por los pasillos de su mente, apareciera de un modo casual   mi imagen...
-lo harías de nuevo...
-ni lo dudes.

lunes, 26 de diciembre de 2011

¿para qué sirve la utopía?

“La Utopía está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se desplaza diez pasos más allá. ¿Entonces, para qué sirve la utopía? Para eso: sirve para caminar” Eduardo Galeano


Y es cierto... la utopía utópica es solo eso algo que, por mucho que amemos y queramos... jamas obtendremos y hay que asumirlo porque con el tiempo, nos tenemos que resignar, puede que la utopía sea algo precioso y puramente increíble pero cuando realmente la tenemos en nuestras manos, cuando la acariciamos y podemos tocar sus pelos dorados de bronce podemos ver sus oscuros ojos azules no somos felices... no lo somos, porque nada nos impulsar a seguir adelante nada en absoluto... porque, que es la utopía masa que un camino...

La historia de la casualidad

Puso un disco de queen en la gramola mientras estaba tumbado en el diván y pensaba que podría pasar mientras todo lo ocurrente sucede.
Sonreía, estaba triste y aun así... sonreía  quien había sido su vida, quien había sido su propio corazón. le había repudiado, pero, aun así, era capaz de sonreír... Quizás no había ganado la batalla, pero había participado, su corazón estaba dañado por heridas de hacha.
Cuando todo se conectaba, cuando todo parecía perdido. abrió los ojos, miro al horizonte y sonrió.